UNIVERSIDAD NACIONAL DE CHIMBORAZO
FALCULTAD DE CIENCIAS DE LA SALUD
CARRERA DE LABORATORIO CLÍNICO E HISTOPATOLÓGICO
TECNICAS HISTOLOGÍCAS
TEMA:
MANUAL DE
BIOSEGURIDAD
ALUMNA:
AREQUIPA REATIQUI
JOSSELINE ALEXANDRA
FECHA DE ENTREGA:
LUNES 07 DE DICIEMBRE
DEL 2015
RIOBAMBA – ECUADOR
Dedicatoria
Con
mucho amor, cariño, y admiración a mis padres Margot y Luis, por guiarme en
todo momento apoyarme y por darme la vida. Gracias porque hoy en día estudio la
carrera que me gusta y soy una persona con valores y principios formados. A mis
hermanos por estar a paso firme a mi lado; y al licenciado Iván Peñafiel M. por
impartir sus conocimientos en las aulas por ser un buen docente y amigo.
AGRADECIMIENTO
Por su
constante afán, en que sus alumnos sean los mejores y tengan los conocimientos
adecuados para superar todo obstáculo dentro y fuera de las aulas de clase.
Lic., Iván Peñafiel M.
INTRODUCCIÓN
La
bioseguridad es muy importante dentro del ámbito laboral, en el área de
anatomía patológica y en todas las áreas de un centro médico ya que es un
factor que se debe cumplir a su cabalidad para no contraer ningún tipo de
enfermedad por microorganismos, o transmitir enfermedades pacientes personal
médico o viceversa, los materiales de bioseguridad son indispensables ya que
sirven como barrera y utilizándolos correctamente en un 99% nos encontramos
protegidos, el uno por ciento restante depende de cómo se maneje dentro del
área de trabajo. La clasificación de desechos es importante ya que nos permite
llevar en orden todos los residuos producidos en un laboratorio, y se evitara
daños a terceras personas ajenas al personal.
De esta manera todo se manejara en orden cuidando la integridad de
médico, laboratorista, o personal de limpieza de centros médicos.
CAPITULO I
BIOSEGURIDAD CONCEPTOS
·
Es una calidad y garantía en el que la vida esté libre
de daño, peligros y riesgos. Conjunto de normas y medidas preventivas,
destinadas a mantener el control de factores de riesgo laborales procedentes de
agentes biológicos, físicos o químicos, logrando la prevención de impactos
nocivos frente a riesgos propios de su actividad diaria, asegurando que el desarrollo
o producto final de dichos procedimientos no atenten contra la seguridad de los
trabajadores de la salud, animales, visitantes y el medio ambiente.
· Las
normas de bioseguridad están destinadas a reducir el riesgo de transmisión de
microorganismos de fuentes reconocidas o no reconocidas de infección en
Servicios de Salud vinculadas a accidentes por exposición a sangre y fluidos
corporales.
Los
objetivos de estas recomendaciones son establecer:
1)
Las medidas de prevención de accidentes del personal de salud que está expuesto
a sangre y otros líquidos biológicos.
2)
La conducta a seguir frente a un accidente con exposición a dichos elementos.
Se
debe tener presente que debido al desarrollo científico técnico se deben prever
revisiones periódicas de estas normas a los efectos de asegurar la
actualización de las mismas.
CAPITULO II
PRINCIPIOS DE LA BIOSEGURIDAD
- Universalidad: Las medidas deben involucrar a todos los pacientes, trabajadores y profesionales de todos los servicios, independientemente de conocer o no su serología. Todo el personal debe seguir las precauciones estándares rutinariamente para prevenir la exposición de la piel y de las membranas mucosas, en todas las situaciones que puedan dar origen a accidentes, estando o no previsto el contacto con sangre o cualquier otro fluido corporal del paciente. Estas precauciones, deben ser aplicadas para todas las personas, independientemente de presentar o no enfermedades.
- Uso de barreras: Comprende el concepto de evitar la exposición directa a sangre y otros fluidos orgánicos potencialmente contaminantes, mediante la utilización de materiales adecuados que se interpongan al contacto de los mismos. La utilización de barreras (ej. guantes) no evitan los accidentes de exposición a estos fluidos, pero disminuyen las probabilidades de una infección.
- Medios de eliminación de material contaminado: Comprende el conjunto de dispositivos y procedimientos adecuados a través de los cuales los materiales utilizados en la atención de pacientes, son depositados.
CAPITULO III
ELEMENTOS BÁSICOS DE LA BIOSEGURIDAD
- Prácticas de trabajo: Unas prácticas normalizadas de trabajo son el elemento más básico y a la vez el más importante para la protección de cualquier tipo de trabajador. Las personas que por motivos de su actividad laboral están en contacto, más o menos directo, con materiales infectados o agentes infecciosos, deben ser conscientes de los riesgos potenciales que su trabajo encierra y además han de recibir la formación adecuada en las técnicas requeridas para que el manejo de esos materiales biológicos les resulte seguro. Por otro lado, estos procedimientos estandarizados de trabajo deben figurar por escrito y ser actualizados periódicamente.
- Equipo de seguridad (o barreras primarias): Se incluyen entre las barreras primarias tanto los dispositivos o aparatos que garantizan la seguridad de un proceso como los denominados equipos de protección personal (guantes, calzado, pantallas faciales, mascarillas, etc).
- Diseño y construcción de la instalación (o barreras secundarias): La magnitud de las barreras secundarias dependerá del agente infeccioso en cuestión y de las manipulaciones que con él se realicen. Vendrá determinada por la evaluación de riesgos. En muchos de los grupos de trabajadores en los que el contacto con este tipo de agentes patógenos sea secundario a su actividad profesional, cobran principalmente relevancia las normas de trabajo y los equipos de protección personal, mientras que cuando la manipulación es deliberada entrarán en juego, también, con mucha más importancia, las barreras secundarias.
CAPITULO IV
ELEMENTOS DE PROTECCIÓN
PERSONAL
Los
elementos de protección personal son un complemento indispensable de los
métodos de control de riesgos para proteger al trabajador colocando barreras en
las puertas de entrada para evitar la transmisión de infecciones. Sin embargo
debe recordarse que muchos de los elementos de protección personal en
instituciones de salud no fueron diseñados para ese propósito sino para evitar
la contaminación de campos quirúrgicos y la transmisión de microorganismos de
paciente a paciente a través del personal de salud, por lo cual tienen esa
doble función.
De acuerdo
con el procedimiento a realizar, se determina el uso de elementos de protección
específicos tales como:
·
Uso de
mascarilla y protectores oculares: en los procedimientos que se
generen gotas de sangre o líquidos corporales.
Con esta medida se previene la exposición de mucosas de boca, nariz y
ojos, evitando que se reciban inóculos infectados.
·
Uso de
guantes: Reducen el riesgo de contaminación por fluidos en las manos,
pero no evitan las cortaduras ni el pinchazo. Es importante anotar que el
empleo de guantes tiene por objeto proteger y no sustituir las prácticas
apropiadas de control de infecciones, en particular el lavado correcto de las
manos. Los guantes deben ser de látex bien ceñidos para facilitar la ejecución
de los procedimientos. Si se rompen deben ser retirados, luego proceder al
lavado de las manos y al cambio inmediato de estos.
·
Gorro: Se usa con
el fin de evitar en el trabajador de la salud el contacto por salpicaduras por
material contaminado y además evita la contaminación del paciente con los cabellos del trabajador de
salud.
·
Mandil: El mandil de laboratorio está diseñado para
proteger la ropa y la piel de las sustancias químicas o fluidos corporales que
pueden derramarse o producir salpicaduras. Debe llevarse siempre abrochada y
cubrir hasta debajo de la rodilla.
·
Bata
quirúrgica: La bata quirúrgica o estéril está hecha de tela de algodón de
buena calidad, con una abertura posterior y cintas para anudarse. Para
protección existe el peto o pechera que es doble para que la traspiración no
pase el grosor de la tela. Cada manga termina en puño para facilitar la sobreposición
del puño de los guantes a la bata. Aunque existen batas desechables, son
comunes el uso de batas de tela de algodón
CAPITULO V
NORMAS DE BIOSEGURIDAD
PARA EL ÁREA DE ANATOMÍA PATOLOGÍA
·
Maneje todo tejido o víscera como potencialmente infectado.
·
Utilice bata, delantal de caucho grueso, doble guante
de goma, monogafas, mascarilla cuando
realice procedimientos con vísceras o tejidos.
·
Todas las superficies y herramientas de trabajo, como
sierras, cinceles, tijeras o cuchillos deben colocarse en una solución de
hipoclorito de sodio a una concentración de 5000 ppm durante 20 minutos, luego
lavarse con agua y jabón y esterilizarse.
·
Coloque el material anatomo-patológico a desechar
(tejidos, biopsias, etc) en bolsa
plástica roja, rotulándola como “Riesgo Biológico - Material
Anatomopatológico”, sellarla y entregarla al personal del Aseo para su disposición final.
·
El material contaminado (como guantes, bolsas,
frascos) debe ser depositado en bolsa roja separado del material
anatomopatológico.
·
Descontamine las superficies de trabajo, de acuerdo a los procedimientos descritos en
el manual de limpieza y desinfección.
CAPITULO VI
CLASIFICACIÓN
DE DESECHOS
CLASIFICACIÓN
Los
residuos generados por actividades sanitarias se pueden clasificar en:
• Residuos sanitarios asimilables a residuos municipales o de tipo
I.
• Residuos sanitarios no específicos o de tipo II.
• Residuos sanitarios específicos o de riesgo o tipo III.
• Residuos tipificados en normativas singulares o de tipo IV.
RESIDUOS
SANITARIOS ASIMILABLES A RESIDUOS MUNICIPALES O DE TIPO I
Son
los que no plantean exigencias especiales en su gestión. Estos residuos
incluyen cartón, papel, material de oficinas y despachos, cocinas, bares y
comedores, talleres, jardinería y residuos procedentes de pacientes no
infecciosos, no incluidos en los grupos II y III.
RESIDUOS
SANITARIOS NO ESPECÍFICOS O DE TIPO II
Son
residuos sobre los cuales se han de observar medidas de prevención en la
manipulación, la recogida, el almacenamiento y el transporte, únicamente en el
ámbito del centro sanitario.
Estos
residuos incluyen material de curas, yesos, ropa y material de un sólo uso
contaminados con sangre, secreciones y/o excreciones, todos ellos no englobados
dentro de los residuos clasificados como residuos sanitarios específicos.
RESIDUOS
SANITARIOS ESPECÍFICOS DE RIESGO O DE TIPO III
Son
residuos sobre los cuales se han de observar medidas de prevención en la
manipulación, la recogida, el almacenamiento, el transporte, el tratamiento y
la eliminación, tanto dentro como fuera del centro generador, ya que pueden
representar un riesgo para la salud laboral y pública.
Los
residuos sanitarios específicos de riesgo se pueden clasificar en:
1.
Residuos sanitarios o infecciosos, capaces de transmitir alguna de las
enfermedades infecciosas que figuran en la lista que se incluye en el punto 10.
2.
Residuos anatómicos. Cualquier resto anatómico humano que se pueda reconocer
como tal.
3.
Sangre y hemoderivados en forma líquida. Recipientes que contengan sangre o
hemoderivados, u otros líquidos biológicos. Se trata siempre de líquidos, en
ningún caso de materiales cerrados o que hayan absorbido estos líquidos.
4.
Agujas y material punzante y cortante. Cualquier objeto punzante o cortante
utilizado en la actividad sanitaria, independientemente de su origen. Se trata
fundamentalmente de agujas, pipetas, hojas de bisturí, portaobjetos,
cubreobjetos, capilares y tubos de vidrio.
5.
Vacunas vivas y atenuadas.
RESIDUOS
TIPIFICADOS EN NORMATIVAS SINGULARES O DE TIPO IV
Son
los residuos cuya gestión está sujeta a requerimientos especiales desde el
punto de vista higiénico y medioambiental, tanto dentro como fuera del centro
generador.
Estos
residuos incluyen:
•
Residuos citostáticos: restos de medicamentos antineoplásicos no aptos para el
uso terapéutico, y todo el material de un solo uso que haya estado en contacto
con los fármacos nombrados.
•
Restos de sustancias químicas: residuos contaminados con productos químicos que
les dan el carácter de residuo industrial. Se trata de materiales muy diversos,
como pilas, termómetros, disolventes, reactivos químicos, baños de revelado de
radiografías, medicamentos, lubricantes, etc.
•
Medicamentos caducados.
•
Aceites minerales y sintéticos.
•
Residuos con metales.
•
Residuos radiactivos: residuos contaminados con sustancias radiactivas. Su
recogida y eliminación es competencia exclusiva de ENRESA (Empresa Nacional de
Residuos Radiactivos, S.A.).
•
Restos anatómicos humanos con entidad: cadáveres y restos humanos con entidad,
procedentes de abortos u operaciones quirúrgicas. Su gestión está regulada por
el Reglamento de Policía Sanitaria Mortuoria (Decreto 2263/74, M. Gob., BOE de
17.8.1974).
RECOGIDA
El
primer paso a seguir en el tratamiento de los residuos sanitarios es su
clasificación, por lo que no se depositarán en un mismo recipiente residuos sanitarios
de tipos diferentes, respetando la clasificación establecida, consiguiéndose
así minimizar la cantidad de residuos.
Al
mismo tiempo, la recogida de residuos sanitarios deberá atender a los criterios
de asepsia, inocuidad y economía.
RESIDUOS TIPO I
II
Los
residuos de los grupos II y III se recogerán en bolsas y recipientes cuyas
características técnicas se adaptarán a los criterios siguientes:
a.
Estanqueidad total.
b.
Opacidad a la vista.
c.
Resistente a la rotura.
d.
Asepsia total en su exterior.
e.
Ausencia total en su exterior de elementos sólidos, punzantes y cortantes.
f.
Volumen no superior a 70 litros.
g.
Cierre especial hermético de fácil apertura y que no pueda abrirse de forma
accidental.
RESIDUOS SANITARIOS CORTANTES Y PUNZANTES
Los
residuos cortantes y punzantes han de ser recogidos en recipientes
impermeables, rígidos y a prueba de pinchazos. Una vez llenos estos
recipientes, tendrán que eliminarse como residuos sanitarios específicos.
●
Residuos tipo sangre y hemoderivados
La
opinión que predomina en el ámbito internacional (Centers for Disease Control,
Ministerio de Sanidad del Canadá, Ministerio de Medio Ambiente de Holanda, OMS,
etc.), es que el mejor método de eliminación de la sangre, derivados y
secreciones orgánicas es el de verterlos por el desagüe conectado a la red de
saneamiento del centro sanitario y que por lo tanto no es necesaria la
desinfección previa de los residuos. Se ha de tener en cuenta que las cloacas
están concebidas para recibir grandes cantidades de materias orgánicas
infecciosas. Por otro lado, los residuos biológicos sanitarios líquidos
representan un volumen ínfimo en comparación con las materias orgánicas fecales
que se eliminan normalmente para la red de saneamiento.
La
única excepción a esta práctica la constituyen los residuos sanitarios
específicos líquidos procedentes de pacientes con infecciones no endémicas en
España y los cultivos líquidos de microbiología, que han de tratarse como a
residuos sanitarios específicos sólidos.
Es
importante que el vertido por el desagüe se haga con especial precaución, de
forma que se eviten al máximo las salpicaduras y la formación de aerosoles. Por
lo tanto, si el recipiente con líquido biológico es difícil de abrir, no se ha
de intentar agujerearlo o forzarlo, sino que se ha de eliminar como residuo
sanitario específico sólido (grupo III).
CAPITULO VII
LAVADO DE MANOS
La eliminación de
toda la suciedad y los contaminantes de la piel es de suma
importancia. Las manos y otras partes del cuerpo sucias deberían limpiarse
al menos al final de la jornada laboral, antes de los descansos o cuando
acudimos al servicio.
El método correcto
de limpieza también es importante. Desarrollar una técnica adecuada para
el lavado de manos es imprescindible para asegurarse de que las manos están
completamente limpias. Se debe prestar especial atención al dorso de las manos
y a las yemas de los dedos, ya que se olvidan con frecuencia.
Es habitual mojarse
las manos antes de aplicar una dosis de jabón en la cuenca de la mano; sin
embargo, si se tienen las manos muy sucias es recomendable aplicar el limpiador
de manos específico apropiado directamente sobre la piel antes de
mojarlas. En todo caso, es importante seguir las instrucciones
recomendadas por el fabricante.
|
1.
Frótese las manos palma con palma
|
2. Frote
el dorso de la mano con la palma, entrelazando los dedos
|
3. Palma
con palma,
con los dedos entrelazados |
|
4.
Entrelace los dedos
dentro de las palmas |
5. Frote
la palma con el pulgar en sentido circular
sujetando firmemente la mano |
6. Frote
la palma con los dedos en sentido circular
sujetando firmemente la mano |
Siempre se debe
secar bien la piel para evitar que se agriete, especialmente cuando hace frío.
Siempre debe tener a mano toallas limpias; las toallas sucias exponen la piel a
más suciedad y existe riesgo de infección. Lo ideal sería utilizar toallas de
un solo uso, ya que con el uso de toallas compartidas cabe la posibilidad de una
contaminación.
BIBLIOGRAFÍA
·
MANUAL DE NORMAS DE BIOSEGURIDAD Cínica El Bosque.
·
Guía Básica Bioseguridad COLMENA
·
MANUAL DE BIOSEGURIDAD PROGRAMA DE VIGILANCIA
EPIDEMIOLÓGICA PARA FACTORES DE RIESGO BIOLÓGICO EN PERSONAL DE SALUD.
Administradora de Riesgos Profesionales, Protección Laboral Seguro Social.
·
MANUAL DE BIOSEGURIDAD PARA LOS TRABAJADORES, Hospital
Universitario del Valle
·
www.CVC.gov
·
www.minsalud.gov.co
No hay comentarios:
Publicar un comentario